Las cifras de obesidad en Chile son alarmantes, se proyecta que para el año 2035 la
población adulta con obesidad alcance un 43%. Ante este creciente aumento, levantar
propuestas para ampliar la cobertura se hace imprescindible. Desde el año 2005 las
políticas públicas han estado focalizadas en la prevención y una estrategia garantista
focalizadas en las comorbilidades de la obesidad. Si bien han beneficiado a los
pacientes, no se hacen cargo del origen del problema, la obesidad, sus tratamientos y
parecieran no ser suficientes a las necesidades actuales.
En el último estudio de “Estimación del impacto presupuestario para la introducción
de la cobertura de manejo en la obesidad en el plan de salud público en Chile”,
planteamos la necesidad de avanzar hacia una cobertura integral, que permita
hacernos cargo tanto de la prevención como de su tratamiento, proponiendo opciones
económicamente viables y que no representan un gasto financiero mayor para
FONASA, cuyas estimaciones bordean los $250 mil millones y corresponden a tan sólo el
2,3% del presupuesto anual de la entidad.
La urgencia nos llama a actuar, estamos a tiempo de prevenir una carga financiera
mayor para el sistema público de Chile, que a la vez garantice su fortalecimiento. Por
ello hoy planteamos la necesidad de contar con una estrategia integral para combatir la
obesidad, ya que postergar el cambio de paradigma y estrategia sólo incrementarán los
costos para el futuro del país.